Cómo organizar tus microtareas y empezar a invertir en vivienda

December 24, 20250 min read

Cómo organizar tus microtareas y empezar a invertir en vivienda

enero suele ser el mes de los grandes planes… y de las grandes listas que luego nadie mira. Queremos simplificar, optimizar, organizarnos mejor, cuidar nuestra energía y, cada vez más, tomar decisiones conscientes con nuestro dinero.

En este episodio te traigo dos temas que, aunque parezcan muy distintos, están muy conectados: cómo organizar tus micro mierdas del día a día para ganar claridad mental, y cómo empezar a entender conceptos básicos como TIN, TAE y las primeras formas de invertir en vivienda sin volverte loca.

Qué son las "micro mierdas" y por qué te roban tanta energía

Las micro mierdas son esas tareas pequeñas, pesadas, que nunca son urgentes pero siempre están ahí, ocupando espacio en tu cabeza. No las haces, pero te acompañan todo el día como un “run run” de fondo.

No hace falta que las enumeremos porque cada una tiene las suyas, pero seguro que te suenan:

  • Borrar fotos del móvil
  • Eliminar contactos duplicados
  • Ordenar la mesa o el espacio de trabajo
  • Revisar correos pendientes
  • Llamar para pedir una cita, cancelar algo o cambiar un recibo

No son grandes proyectos, pero juntas generan una carga mental enorme. Y cuando se acumulan, tu sensación de desorden aumenta, aunque “en teoría” no haya pasado nada grave.

Organiza tus microtareas por energía y por tiempo

El truco no está en hacer más, sino en organizar mejor. Y con las micro mierdas funciona muy bien clasificar por dos criterios:

1. Tareas de baja energía

Hay días en los que simplemente no das para mucho. No tienes foco, estás cansada y lo último que te apetece es ponerte con un proyecto importante. Para esos momentos viene muy bien tener preparada una lista de tareas de baja energía.

Son cosas que puedes hacer casi en piloto automático:

  • Borrar fotos o apps del móvil
  • Ordenar solo la mesa, no toda la casa
  • Tirar papeles que ya no sirven
  • Limpiar el polvo de una zona pequeña

Cuando estamos con baja energía, además, suele pasar que ni se nos ocurre qué hacer. Por eso te ayuda muchísimo tener esa lista ya escrita. No tienes que pensar: solo eliges algo sencillo y lo haces.

2. Tareas por tiempo disponible: 5, 10, 30 minutos…

Además de la energía, es clave mirar el tiempo que tienes:

  • En 5 minutos puedes mandar un mensaje, sacar la basura, doblar una lavadora o recoger una zona concreta.
  • En 10 minutos te da tiempo a revisar la bandeja de entrada y marcar qué es prioritario y qué no.
  • En 30 minutos puedes abordar una micro mierda que llevas arrastrando meses.

Organiza tu lista de micro tareas indicando aproximadamente cuánto tiempo ocupan. Te sorprenderá ver el alivio mental que puede darte una tarea de 5 minutos que llevas posponiendo desde septiembre.

Protege tu concentración para las tareas que la necesitan

No todas las microtareas son iguales. Algunas requieren simplemente ir haciendo, y otras necesitan más concentración:

  • Revisar bien una documentación
  • Hacer números
  • Preparar un correo importante

Para estas, te ayuda mucho crear un pequeño ritual:

  • Busca un espacio tranquilo
  • Pon el móvil en modo avión o apágalo un rato
  • Reserva 30 minutos solo para eso

Lo que más cuesta casi siempre es empezar. Lo sabes con salir a caminar, con ordenar un cajón o con cualquier tema pendiente. Pero una vez arrancas, entras en tu “flow” y es muchísimo más fácil seguir. La bola empieza a rodar.

Listas, colores y el placer de tachar tareas

Si eres de papel y boli, esto te va a encantar. Puedes organizar tus listas por áreas de tu vida y usar distintos colores:

  • Morado: tareas de casa
  • Verde: trabajo o negocio (en mi caso, Casas a Punto)
  • Azul: espacio personal, autocuidado, ocio
  • Naranja: proyectos concretos (por ejemplo, una casa turística)

Escribir a mano tiene algo especial: parece que activa otras conexiones en el cerebro y hace que te impliques más. Además, el simple gesto de tachar una tarea es muy satisfactorio, casi terapéutico.

Un buen hábito es que, una vez a la semana, revises esa lista, veas lo que has ido quitando, y la pases a limpio. Así te quedas solo con lo que sigue pendiente y no arrastras ruido innecesario.

Organiza también tus “planes disfrutones”

Las micro mierdas restan energía, pero no olvidemos el otro lado de la balanza: los planes disfrutones.

Del mismo modo que anotas tareas pendientes, te propongo que hagas una lista de cosas que te gustaría hacer solo por placer:

  • Hacer un taller (de velas, de cocina, de cerámica… lo que te apetezca)
  • Ir a una excursión que llevas tiempo postergando
  • Repetir ese plan que sabes que te recarga

Cuando tengas un rato, en lugar de decir “no sé qué hacer”, miras tu lista y eliges algo. A mí, por ejemplo, me ayudó a recordar que quería hacer un taller de velas, y hasta que no lo vi escrito ni me acordaba.

De nuevo: lo más difícil es arrancar. Pero si lo tienes ahí apuntado, es mucho más fácil pasar del “algún día” al “lo hago esta semana”.

Del orden mental al orden financiero: entender TIN y TAE

La pasada semana hablábamos de la importancia de hacernos cargo de nuestro dinero. No nos han enseñado a gestionarlo, pero como mínimo podemos aprender a que no pierda valor con la inflación y a tomar decisiones un poco más informadas.

Cuando miras un préstamo (hipoteca, préstamo personal, etc.) suelen aparecer dos datos clave:

  • TIN
  • TAE

Y ahí muchas personas se pierden. Vamos a traducirlo a sencillo.

Qué es el TIN

El TIN es el tipo de interés nominal. Es decir, lo que pagas por el dinero que te prestan, sin más.

Ejemplo: te prestan 50.000 € a un 5% TIN. Ese 5% es el precio del dinero en sí. Punto.

Qué es el TAE y por qué es lo importante

La TAE es la Tasa Anual Equivalente y aquí está la clave. El TAE incluye:

  • El tipo de interés (TIN)
  • Las comisiones de apertura
  • Seguros vinculados
  • Otros gastos y condiciones (por ejemplo, domiciliar la nómina)

Por eso, aunque veas un TIN muy atractivo, si el TAE es mucho más alto, esa oferta ya no es tan buena.

Ejemplo típico:

  • Préstamo con TIN 1%
  • Pero un TAE del 4%

Ahí se ve claro que, al sumar comisiones y demás, lo que realmente vas a pagar por ese préstamo es bastante más.

Conclusión práctica: cuando compares préstamos, fíjate siempre en el TAE. Es el número que te dice la foto completa de cuánto te cuesta ese dinero al año.

Cómo empezar a invertir en vivienda sin comprar un piso entero

Mucha gente tiene ganas de invertir en inmuebles, pero se bloquea porque piensa que el único camino es comprar un piso entero. Y no siempre es así.

Crowdfunding inmobiliario: invertir desde 200 €

Hoy en día existen diferentes webs de crowdfunding inmobiliario que te permiten invertir en proyectos desde cantidades pequeñas, incluso desde 200 €.

¿Cómo funciona, en sencillo?

  • Una promotora necesita financiación para un proyecto inmobiliario (por ejemplo, reformar una villa de lujo o construir un edificio).
  • En lugar de pedir todo el dinero a un banco, se financia a través de muchas personas que aportan pequeñas cantidades.
  • Tú aportas tu parte (200 €, 2.000 €, 20.000 €… lo que decidas).
  • A cambio, recibes una rentabilidad pactada (por ejemplo, un 13% TIN a 12 meses).

Lo normal es que al cabo del plazo acordado te devuelvan tu dinero más los intereses. Mientras tanto, tu dinero no está parado en la cuenta: está trabajando.

Es importante recordar:

  • Invierte solo el dinero que no vayas a necesitar a corto plazo.
  • Infórmate bien de la empresa y del proyecto: dónde está, qué historial tiene, qué riesgos hay.
  • No te dejes llevar solo por las historias de “me hice rica con las cripto” que circulan por internet. Hay oportunidades reales, sí, pero también riesgos y estafas.

Si te interesa este tema, siempre puedes escribirme y te cuento algunas plataformas para que investigues más por tu cuenta.

Comprar un piso para alquilar: puntos clave

Otra forma clásica de invertir en vivienda es comprar un piso para alquilar. Aquí es donde entra en juego todo lo que siempre te digo de hacer los números con calma.

1. El alquiler debe cubrir la cuota y los gastos

Si vas a financiar parte de la vivienda con un préstamo, no basta con que el alquiler cubra la cuota del banco. Debería cubrir también:

  • La comunidad de vecinos
  • El seguro del hogar
  • El IBI
  • Otros gastos asociados (mantenimientos, pequeñas reparaciones, etc.)

Ejemplo: si entre cuota y gastos se te van unos 600 € al mes, estaría bien que el alquiler ronde, por ejemplo, los 750 €. Así tienes un margen de seguridad.

2. Características del edificio y de la comunidad

Al elegir un piso para invertir, no mires solo la vivienda, fíjate también en:

  • Tamaño de la comunidad: en comunidades pequeñas, las derramas suelen implicar más dinero por vecino.
  • Si tiene calefacción central: muchas veces se incluye en la comunidad y eso repercute en tus gastos y en la rentabilidad.

3. Tipo de vivienda y perfil del inquilino

Hay quien prefiere pisos de dos o tres habitaciones. A mí, en cambio, me encantan los espacios pequeños. Cada vez hay más personas que viven solas y más familias monoparentales que buscan pisos funcionales, bien ubicados y bien resueltos, aunque sean pequeños.

Los apartamentos suelen:

  • Tener un precio de compra algo más ajustado
  • Tener mucho tirón en alquiler
  • Ofrecer multitud de opciones de decoración mona y acogedora

4. Relación win–win con el inquilino

Invertir en vivienda no va solo de números. Va también de personas. Tu inquilino es quien va a pagar mes a mes la vivienda, así que te interesa que esté a gusto.

Alquilar no consiste en apretar al máximo el precio, sino en:

  • Tener la vivienda en buen estado
  • Ser razonable con el alquiler
  • Cuidar la relación y responder cuando haga falta

Cuanto más cuides esto, más estabilidad tendrás tú y menos preocupaciones.

Una invitación consciente para esta semana

Si has llegado hasta aquí, te propongo algo muy sencillo y muy concreto para aplicar hoy:

  1. Escribe una lista de micro mierdas clasificadas por tiempo (5, 10, 30 minutos) y márcalas según el nivel de energía que requieren.
  2. Crea también tu lista de planes disfrutones: al menos 5 cosas que te apetezca hacer solo por placer.
  3. Revisa algún producto financiero que tengas (préstamo, tarjeta, hipoteca) y mira el TAE. Solo eso. Que el término deje de sonar a chino.

Son tres pasos pequeños, pero poderosos, para ganar claridad mental, sentirte más al mando de tu tiempo y empezar a relacionarte de otra manera con tu dinero.

Si te ha resonado el tema de invertir en vivienda o quieres que profundicemos en comprar piso para alquilar, cuéntamelo por redes o por email. Si veo interés, preparo un episodio solo de eso, con números y ejemplos más detallados.

Sigue aprendiendo y cuidando de tu energía

Si quieres seguir profundizando en orden, dinero y vivienda consciente, te invito a:

  • Escuchar el episodio completo del podcast relacionado con este artículo.
  • Suscribirte a mi lista en mi web para recibir recursos prácticos sobre bienestar, claridad financiera y decisiones inmobiliarias con calma.
  • Seguirme en Instagram: @aranda_joana y @casasapunto para más ideas sencillas y aplicables en tu día a día.

Te deseo una semana súper energética y disfrutona, con menos micro mierdas, más claridad y decisiones económicas un poquito más conscientes.

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